sábado, abril 19, 2008

FACUNDO CABRAL EMBAJADOR DEL AMOR



No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla.


Distraído de la vida que te rodea: Delfines, bosques, mares, montañas, ríos.

No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

Además, no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco; algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubistein interpretaba como nadie a Chopin a los 90. Sólo citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada.

Además la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones. No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida. Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás. Recuerda a Jesús: "Amarás al prójimo como a ti mismo".

Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber porque si no eres feliz, estás amargando a todo el barrio. Un sólo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mando matar seis millones de hermanos judíos. Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileros, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mäiller, Mozart, Chopin, Beethoven, Caraballo, Rembrandt, Velásquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o SIDA, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas ... y si le ganas, serás más humilde, más agradecido, por lo tanto, fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además el servicio es una felicidad segura, como gozar a la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medidas.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que le destruyan hay millones de caricias, que alimentan la vida.

Pocas cosas tan bellas he recibido como estas palabras, que me parecen salidas no sólo de una alma buena, pero sobre todo muy humana. Ojalá y lo disfrutes tanto como yo y ojalá y todos los practiquemos. ¡A vivir se ha dicho! Y ¡Menos quejas! ¿No crees?.


sábado, enero 05, 2008

"Somos fuego"

El libro de los abrazos / Eduardo Galeano (Nacido en Montevideo en 1940)


Fábulas con Moraleja

EL SAPO FOFOQUEIRO


Una fábula brasilera cuenta que en un paraje asolado por una gran sequía, un grupo de sapos habían quedado en el lecho seco de un río cocinándose al sol y quejándose por su mala suerte.

Uno de ellos, el sapo "fofoqueiro" (chismoso, en portugués), comenzó a saltar hasta llegar arriba de un montecito.

Al ver lo que había del otro lado se restregó los ojos.

No lo podía creer. Un gran pozo lleno de agua fresca. Ahí nomás, empezó a llamar a sus compañeros a los gritos: !Vengan rápido. ! Corran. ! Ya no nos vamos a morir de sed.

Los otros sapos saltaron con las últimas fuerzas, hasta cruzar el monte y zambullirse al agua. Pero eran tan glotones que en poco tiempo se la terminaron y quedaron peor que antes: hinchados y en el fondo del pozo, sin poder moverse.

El sapo fofoqueiro, arriba del monte, miraba como sus hermanos sufrían abajo y empezó a gritar y a saltar, abriendo los ojos enormes y moviendo los brazos con fuerza !No van a poder salir! Aunque quieran no van a poder. ! Se van a secar ahí abajo.

Los sapos, pesados como estaban, trataron de saltar, ante los gritos amenazantes. Pero tan desesperados estaban que solo conseguían molestarse entre ellos. El sapo fofoqueiro les gritaba y los amenazaba con la muerte y más sapos se morían, asustados, cumpliendo la "profecía" del fofoqueiro.

De pronto, un sapito del montón empezó a mirar con entusiasmo los gestos y a hacer esfuerzos por saltar cada vez más alto. El fofoqueiro lo trataba de desanimar. Pero el sapito, mirándolo fijo, saltaba cada vez más alto a medida que el otro le decía frases más terribles y movía los brazos con más exageración. En uno de esos intentos, el sapito alcanzó al fofoqueiro, y lo miro sonriente. Asombrado por esa fuerza de voluntad, el fofoqueiro le preguntó cómo había hecho. Pero el sapito no le contestaba... porque era sordo. Había interpretado los gestos al revés: el sapito se entusiasmaba pensando que el fofoqueiro le quería dar ánimos. Y por eso termino salvándose.

Donde todos veían amenazas, él había visto un estímulo, y eso le permitió enfrentar una situación difícil sin desesperación, con buen ánimo.

Esta es la moraleja: hay veces en que todo indica que las cosas van a salir mal. Las noticias en los diarios, los comentarios en la familia, en la comunidad. Y las cosas terminan saliendo mal porque nos dejamos vencer. Pero también suele ocurrir que en el medio de la crisis, alguien deja atrás al miedo, desoye lo que todos le dicen y se anima, consiguiendo lo que se propone. Si bien parece muchas veces que la realidad no nos deja alternativa, en no pocos casos depende de nosotros mismos terminar como los sapos en el fondo del pozo, o animarnos a pegar el salto.

Recordando una vez más a Gandhi, este decía que "el hombre se convierte muchas veces en lo que cree que es. Si me repito una y otra vez que no puedo hacer algo, es muy probable que termine siendo incapaz de hacerlo. Y por el contrario, si tengo el convencimiento de que puedo hacerlo, seguramente obtendré la capacidad de hacerlo, incluso aunque no lo logre al principio".


domingo, octubre 02, 2005

JESUS HERIBERTO NAVARRO S.

Facilitador del área del Desarrollo Humano como capital Empresarial

Guía de los actores del proceso productivo y de los contextos en los cuales se impulsa el Desarrollo Humano y Profesional del Empresario y sus Socios Internos. Consultor Incubaciòn Empresas, Ideas, Planes de Negocios, Desarrollo Empresarial y Tecnologías de la Información...

jesusheriberto@gmail.com

jesna99@hotmail.com